Este pasado jueves 26 de abril la volvimos a fotografiar tomando el poco sol que hacía, sobre un tronco en el río. Si ampliáis y fijáis bien en la foto se ve la cabeza a la izquierda, y tiene el doble de tamaño que hace dos años.
Por lo extraño del lugar donde vive, pudiera ser que alguien la hubiera arrojado al río, siendo de esas tortugas que durante un tiempo se compraban como mascotas
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