Para ser donantes de sangre hay que tener, entre otras cosas, 18 años, pero sermenor de edad no es motivo para desentenderse. Así lo entiende al menos elprofesorado del instituto villaviciosino que ha puesto en marcha un proyecto con elque pretenden animar a su alumnado hacia el compromiso solidario al tiempo que ponenen marcha nuevas estrategias para motivar su aprendizaje.

El alumnado del último curso de Diversificación salía el miércoles a la calle parareforzar la campaña de sensibilización de la Hermandad de Donantes de Sangre yconseguir que el número de donaciones aumente en esta nueva visita del autobús de laHermandad a la villa.

Más allá del reparto de folletos o invitaciones a la donación, realizado esta mañanapor las calles de la localidad, el trabajo se complementa en el aula con charlasespecíficas y una revisión de los contenidos “de clase” que están en relación conesta iniciativa.

Desde el punto de vista educativo, la experiencia responde, según el profesoradoresponsable del proyecto, a la metodología de Aprendizaje y Servicio: “Con estasiniciativas se busca que haya aprendizaje, es decir, una intencionalidad educativaexplícita, vinculada a la adquisición de conocimientos, habilidades, actitudes yvalores; que haya también un Servicio Solidario, es decir, se moviliza el interés desus protagonistas hacia un servicio a la comunidad. La suma de Aprendizaje yServicio Solidario permite que el aprendizaje quede vinculado al ejercicio de laciudadanía activa”.