El Ayuntamiento de Villaviciosa quiso hacerles un pequeño y cariñoso homenaje de reconocimiento. Así la concejal de Servicios Sociales, Ana Carmen Fernández, les entregó, “la Manzana de Bronce” símbolo del ayuntamiento maliayés, y un ramo de flores “Como agradecimiento por su fidelidad de tantos años, esperando que sean muchos más”
Luis y Amalia, Roberto y Mari Sol, aunque en estos años viajaron por otros lugares, ningún año dejaron de venir a Villaviciosa y de visitar Tazones, el Puntal, la Playa de Rodiles..., “Nuestros lugares preferidos y de visita anual obligada, aunque siempre hicimos excursiones, entre otros lugares, a Lastres, Gijón, Ribadesella o Covadonga”.
De los primeros años de visita guardan muy buenos recuerdos de muchos amigos hechos y establecimientos de ocio que visitaban en La Villa: la Espicha con Fermín y Otilia, de la Rosa de Tote y los “cachopos gigantes de Rosa rellenos de todo”, de la confitería Buznego y los suspiros “riquísimos”, de Tino de la confitería de Ramos y buenos momentos disfrutados con Alfonso el de Colón, en el Royalti, el Rice, la Mariñana, primero de Mina e Irene y después de Pedro y Paco, “donde tomábamos unos irlandeses impresionantes”, el Congreso, el Café Avenida, el Manín, también nos traen muy buenos recuerdos. Así como las meriendas de jamón y queso en Casa Monchu, en Miravalles. “hay muchos y muy buenos momentos vividos en tantos años” afirman los dos matrimonios
Amalia venía desde niña con sus con sus padres a Amandi. “Ahora echo de menos a muchas personas que faltan de Amandi. Los dos matrimonios recuerdan, “Echamos de menos a muchos amigos y amigas hechos con los años y que ya no están como, Joaquín García, “el del Banco Herrero”, pero siguen manteniendo una gran amistad con su viuda, Loly Rubio, a la que conocen desde los años 70. Hemos pasado muy buenos momentos juntos y con Loly seguimos siempre que estamos en la Villa, reuniéndonos para el vermut y el café a diario, es ahora mismo uno de nuestros mayores vínculos familiares y de amistad con Villaviciosa"
Ahora a los dos matrimonios lo que más les gusta es pasear por Balbín Busto, La Acerona, La Plaza del Ayuntamiento, el casco viejo, “son las calles y plazas donde estamos más acostumbrados, los de toda la vida”, y aunque les gusta el nuevo parque del Pelambre y la zona nueva “nos identificamos con la zona antigua y nunca falta la visita diaria a las playas del Puntal o Rodiles, un lujo para nosotros”.
Con tantos años fieles a Villaviciosa darían para contar mucho más, pero esto es una pequeña muestra y desde este diario nos sentimos también orgullosos de esta fidelidad a Villaviciosa y nos sumamos al homenaje del Ayuntamiento de Villaviciosa, y les nombramos simbólicamente, “Viajeros de Oro de Villaviciosa”.
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