La Guardia Civil, en el marco del “Plan contra los robos en vivienda”, ha localizado en un edificio de Calahorra (La Rioja) marcadores colocados en las puertas de las viviendas y trasteros del inmueble.
Este método es utilizado por delincuentes itinerantes que, tras acceder al interior del edificio, colocan una tira de plástico transparente, doblada en forma de pinza, de unos 2 cm de largo, en la parte baja entre el marco y la puerta de entrada a la vivienda o trastero. El objetivo es evitar que cualquier persona residente en el edificio los detecte y pueda retirarlos.
Al cabo de dos o tres días, estas personas regresan al edificio y descubren que viviendas o trasteros se encuentran sin actividad, ya que el marcador que colocaron actúa como un chivato, que cae al suelo cuando el propietario abre la puerta para acceder al interior.
Si el marcador no ha caído al suelo significa que la vivienda está vacía. Seguidamente los delincuentes acceden a su interior utilizando diferentes técnicas (bumping, ganzúas, extractores de bombines, etc.), y cometen el robo.